domingo, 28 de agosto de 2011

Llámame pero sin la "elle".

Ámame, desmesuradamente y sin control. Ámame cuando estemos a medio milímetro y cuando nos separen cien kilómetros o incluso nos separe un océano entero. Ámame por las noches, cuando estés en tu cama a oscuras, cierras los ojos y se te aparece mi imagen. Ámame por las mañanas, cuando los rayos del sol entren por tu ventana y se oiga a los pájaros recibir el nuevo día, y tu te pones tus cascos escuchando todas esas canciones que te parecen que todas hablan de mí. Ámame cuando solo estés tú, a solas con tus pensamientos, y ámame también cuando estés rodeado de gente que pretenda llamar tu atención. Ámame como se aman los de Titanic, los de Una Paseo para Recordar o los de A Tres Metros Sobre el Cielo. Ámame como se aman mis padres, desde siempre y para siempre. Como lo hicieron mis abuelos. Ámame como yo te amo a ti.



No hay comentarios:

Publicar un comentario