viernes, 3 de febrero de 2012

Dejar de...

Dejar de pensar, de mirar, de decir que no, que sin ti no. De dar vueltas en mi habitación con mil preguntas en mi cabeza sin encontrar en ningún momento respuesta alguna a ninguna de ellas. Dejar de soltar todo el aire en una carcajada y después más delante, respirar. De perder mi mirada con el horizonte, dejar de cruzarme con él. De esperar algo inesperado. Dejar de pensar en el pasado y meterme en la cabeza la idea de que tan solo importa el hoy el mañana y lo que queda por vivir. Dejar de abandonar sueños por miedo a fracasar, sin antes no haberlo intentando. Dejar de sonreír por aquel imposible que se esfumara de mis manos cuando la realidad me obligue a despertar. De no volver a recorrer aquel camino que no tiene meta, que sabes que no llega a ningún sitio, solo porque quieres recorrerlo. Dejar de pensar que a veces la ciudad parece un mundo. De pensar que querer no es poder, de estar, de rendirme, de soñar, de ilusionarme. 



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