martes, 24 de julio de 2012

~.Susurraste que el pasado solo es como un día malo.~

No se si alguna vez os habrá pasado a alguno de vosotros, empezar un día como otro cualquiera, pensando en que harás y se te ocurre cambiar un poco la rutina, ser feliz un ratillo y disfrutarlo, y es que no hay motivos para no hacerlo, entonces empiezas a pensar en el pasado. En las cosas que han ocurrido y en la forma en la que te ha afectado y te das cuenta de que precisamente lo que más te ha dolido es justo lo que no ha pasado o lo que le ha pasado a los demás y porqué no a ti, por que a ti te toca lo peor o simplemente no te toca nada. Y en ese momento le pones banda sonora a los pensamientos, y es justo en ese momento en el que vas escuchando esa música y escribiendo lo que sientes, se te vienen a la cabeza todos esos momentos que inexplicablemente han sido los mejores de tu vida pero que a la hora de recordarlos son los que más daño te hacen, también esos momentos en los que recuerdas todas sus conversaciones con esa persona especial y cada una de las sonrisas tontas que pones cuando ves que te habla por chat, mensaje, comentario o notar que se acuerda de tu, como lo haces tú a menudo. Pero más aún recuerdas los momentos que pasaba a tu lado y que cuando te habla por un casual piensas en cómo habría sido vuestro futuro juntos, en vez de estar atenta a lo que te dice. También en ese momentos vas escuchando detenidamente la letra de la canción que te define por el momento, escuchas, te paras a pensar en la letra y te ahogas de sentimientos, no sabes que te puede pasar, ni que te va a pasar y ahora en vez de recordar te dedicas a pensar, en un futuro y en lo que podría pasar o en lo que no, y cuando te das cuenta de que las cosas no van a salir cómo tu crees y no van tan bien cómo te imaginas, es en ese instante cuando la música deja de tomar importancia y no estás atenta a ella y cómo algo normal una lágrima se desliza poco a poco sobre tu cara cada vez más pálida por el miedo a el futuro y a lo que no va a pasar. Y bueno... que digo, seguro que ya os ha pasado.


jueves, 19 de julio de 2012

Fácil-Didícil


Fácil es herir a quien nos ama, difícil es curar esa herida. Fácil es dictar las reglas, difícil es cumplirlas. Fácil es soñar todas las noches, difícil es luchar por ese sueño. Fácil es exhibir la victoria, difícil asumir la derrota con dignidad. Fácil es admirar la luna llena, difícil es admirar su otra cara. Fácil es tropezarse con una piedra en el camino de la vida, difícil es levantarse y seguir adelante. Fácil es disfrutar d la vida todos los días, difícil es darle un verdadero valor. Fácil es prometerle algo a alguien, difícil es cumplir esa promesa. Fácil es decir que amamos, difícil es demostrarlo todos los días. Fácil es criticar a los demás, difícil es mejorar uno mismo. Fácil es cometer errores, difícil es aprender de ellos. Fácil es pensar en que todo irá bien, difícil es dejar de pensarlo y hacerlo. Fácil es llorar por un amor perdido, difícil es cuidarlo para no perderle. Fácil es ocupar un lugar en la agenda de alguien, difícil es ocupar un lugar en el corazón de alguien. Fácil es recordar a alguien, difícil es olvidar los momentos que pasaste con esa persona. Fácil es decir que pasas de todo, difícil es hacerlo. Fácil es querer a una persona, difícil es ganarte su cariño. Fácil es destruir la confianza en un minuto , difícil es conseguirla poco a poco. Fácil es perder amigos, difícil es hacer amigos. Fácil es tener envidia, difícil es quererse a uno mismo. Todo en esta vida tiene sus pros y sus contras.


viernes, 13 de julio de 2012

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Cuando alguien desaparece de tu vida,puede que no vayas a volver a ver a esa persona nunca más o si podrás decirle todas las cosas que te quedan,que te gustaría decirle,entonces por eso coges papel y lápiz y escribes una carta que puede ser eterna o puede ser una palabra,se la escribes a esa persona que se fue,pero no la mandas, en vez de eso, la doblas y la acercas a una llama y la quemas, se la lleva el viento y así el dolor no se te queda tan dentro.



domingo, 8 de julio de 2012

Hoy ya no quiero recordarte.

Conozco tu calle, se cual es tu portal y el número de escalones que hay hasta llegar a la puerta de tu casa en el séptimo piso. Me se perfectamente el camino hasta allí, en esa calle. Me lo sé porque lo he recorrido cientos de veces cuando estábamos juntos. Y otra decena de veces cuando no lo estábamos, por si algún día, por un capricho del destino, nos volviéramos a cruzar. He bajado de ese autobús y seguido por esa cuesta intencionadamente cada vez que he tenido oportunidad. Teniendo otros caminos por los que ir, he optado por el más largo, para así poder pasar por tu calle. Porque esperaba verte y que me vieras, o por lo menos verte aunque fuera a escondidas. He inventado escusas a mis amigas para justificar paseos por esa calla, e incluso creo que a veces, mi subconsciente me ha engañado para pasar por ahí, sin yo quererle. Pero se ve que el destino no nos quería cruzar, y tal vez era mejor así. Por eso hoy por primera vez en mucho tiempo he decidido no pasar por tu calle, aún teniendo la oportunidad. He insistido y puestos escusas, pero esta vez para no pasar, porque hoy ya no quiero recordarte. Y también por primera vez he tenido la valentía de ser fuerte, he sido fuerte hasta cruzar la esquina y pasar de largo.