sábado, 29 de junio de 2013

Son aquellas pequeñas cosas...

Hay situaciones, momentos, cosas que se pueden olvidar, así sin más. Algunas más difíciles que otras, algunas más largas u otras más cortas. Pero no siempre todo se olvida, a veces las cosas más mínimas son de las que más cuesta olvidarse o simplemente, nunca se olvidan. Por que a veces son los pequeños matices, esos los cuales nos damos cuenta de que están ahí o de que existen cuando ya no los recibimos. Son esos, los que verdaderamente nos aportan lo poquito que necesitamos para poder contemplar algo, momentos como las risas, unas lágrimas desperdiciadas o caídas por alguien, el primer beso, su mirada pegada a la tuya, una canción tarareada, un cumpleaños, el suave tacto de su mano... Pequeñas cosas que normalmente se quedan gravadas a fuego en tu mente. Estas pequeñas cosas a las que llamamos recuerdos. 



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