domingo, 9 de febrero de 2014

Amores improbables.

Porque quiero ser yo la que esté ahí cuando nadie más lo esté. Quiero hacer que te sientas importante, hacerte sonreír, hacerte creer que la vida es más fácil si tienes a gente que se preocupa por ti. Quiero seguirte cuando eches a correr, preguntarte si has llegado a casa, si tienes miedo. Preguntarte cómo estás, decirte lo que me gusta de ti, comprenderte, darlo todo por tu sonrisa. Interesarme por ti, por tus dudas, intentar mejorar un poco tus días malos. Hacerte feliz , o al menos hacerte sentir un poquito más vivo cuando estés conmigo. Quiero transmitirte la confianza que necesitas para llegar a lo más alto, decirte que creo en ti, que para mi eres indispensable y que por muy mal que vayan las cosas yo siempre estaré a tu lado. Te lo dejo caer. Te quiero ¿Sabes?. Te quiero como se quiere a tu mejor juguete cuando eres un crío, o a tu plato favorito cuando llegas a casa después de un mal día. Con ese no sé qué tiene pero me vuelven loca los despertares el día de reyes, las mañanas del día de tu cumpleaños o como esas noches que sabes que van a terminar en un "Buenos días, pequeña marmota". Como los polvos en un ascensor, besar al chico que más te gusta, correrse tras un mes de ayuno o yo que sé, encontrarse 5 pavos en un pantalón que no sabías si ponerte. Ya sabes, te quiero, con todo ese no sé que, qué que sé yo, llamémoslo magia, pero que se queda corto. 


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