miércoles, 7 de mayo de 2014

¿Y para qué pedir más?

Y es que a veces no nos queda otra que secarnos las lagrimas y sonreír, ante los problemas, ante la adversidad, ante los malos momentos y ante los golpes de la vida. Que es cierto eso de que la mayoría de las veces sale herido aquel que no lo ha merecido. Pero es que si nos caemos, nos tenemos que levantar porque en eso consiste el día a día de esta cruda realidad. Que si tenemos 1000 razones para llorar, recuerda que tenemos 1001 para sonreír, que a pesar de todo en esta vida siempre vamos a tener a quien nos quiere a nuestro lado, y si se van es porque nunca les hemos importado de verdad. Y digo yo... ¿Para qué pedir más? Nunca os olvidéis de salir de casa sin una sonrisa, es lo más bonito que podéis hacer, porque quizás esa sonrisa es la que ha ayudado a salir a adelante a muchas otras personas, las mismas que no quieren vernos tristes. Así que ya sabéis.. sonriamos por aquellas personas que lo único que les hace feliz es vernos a nosotros felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario