miércoles, 5 de julio de 2017

Mamá

El cariño de una madre es incomparable. 

Y tu cariño, mamá, siempre ha sido excepcional, tu atención y tu  amor incondicional. Y por ello, quiero darte las gracias. Por esos nueve meses de más que compartimos y por todos los años que los han seguido y que nos quedan. Por todos esos momentos a tu lado, mamá, quiero darte otra vez las gracias.

Por todos esos biberones que se convirtieron en bocadillos de paté para el recreo. Por tu insistencia, siempre día tras día; y yo que no me daba cuenta. Por hacerme ver las cosas del lado bueno y por hacerme seguir siempre adelante. Por enseñarme a dar los primeros pasos y asegurarte de que fueran fuertes y firmes, y por que en cada caída estabas a mi lado para levantarme. Por que incluso cuando apenas sabía hablar, todo golpe parecía no tener importancia cuando me sonreías al compás de "sana sanita, culito de rana si no sana hoy, sanará mañana"

Y es que las cosas que parecían tan complicadas se hicieron simples gracias a tu perseverancia y a ti, sobre todo. Siempre dispuesta a solucionar todos mis problemas y a hacer que todos mis miedos desaparecieran cuando tu aparecías. Gracias mamá, por ser mi maestra particular.

Gracias mamá, por tu paciencia infinita, por aguantarme cuando ni siquiera yo me aguantaba. Por que sólo tú encuentras lo que yo he perdido y te encargas de que, ante todo, no pierda nunca la sonrisa. Gracias por tus lecciones, por que muchas de ellas han sido duras y sé que ante mis lágrimas tú has sufrido mucho más. Pero es que así me has preparado para la vida, y para derramar muchas menos de las que me tiene preparada. Aunque eso luego conlleve a un "te lo dije" o ante todo un "ya verás como...".

Gracias también por soportar mis días malos, y por hacerme ver que huir de los problemas no van hacer que desaparezcan y así hacerme valiente para saber enfrentarme a los obstáculos de la vida. Gracias por tus noches en vela y por cada muestra de cariño cada madrugada al volver a casa. Por que sentirme querida es la mejor sensación que se puede disfrutar, y perdón si algún día no supe demostrarlo.

Y ya sabes, que estas palabras son solamente eso, palabras. Que cada día intento demostrarte con actos los agradecida que estoy por todos estos años de incansable esmero para convertirme en una mujer fuerte, aunque no tanto como tú. Que un regalo el Día de la Madre, ni el día de tu cumpleaños, ni en Navidad, no implica que sólo ese día me acuerde de ti. Pero ojalá pudiera yo regalarte el mundo por todo tu esfuerzo por ponerlo a mis pies.





De pequeña creía que eras mi superheroína, 
pero ahora que he crecido, 
me he dado cuenta de que en realidad lo eres. 
Gracias mamá.




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